Direcciones que no aparecen
Colonias con calles repetidas, números que no existen y referencias como “frente a la tienda”. El repartidor pierde tiempo y la entrega se cae.
En la última milla el problema casi nunca es una entrega. Son cien entregas al día, cada una con su dirección, su horario y su cliente esperando.
Un software de última milla organiza el reparto del día: qué entregas lleva cada unidad, en qué orden, y qué se entregó y qué no. Su trabajo es que sepas cómo va el reparto sin llamar a cada repartidor, y que cada entrega quede con su evidencia para cuando el cliente pregunte.
El problema
Al final del día nadie tiene claro qué se entregó, qué regresó y por qué.
Colonias con calles repetidas, números que no existen y referencias como “frente a la tienda”. El repartidor pierde tiempo y la entrega se cae.
El cliente dice que no le llegó y no hay forma de demostrar lo contrario.
Cada llamada para preguntar a qué hora llega le quita tiempo al equipo y no cambia nada del reparto.
Qué tiene que resolver
Estos son los cuatro problemas que más cuestan en un reparto urbano. Si el software no los resuelve, el control sigue dependiendo del teléfono.
Que cada unidad salga con sus entregas en un orden que no la haga cruzar la ciudad dos veces.
Ver qué se entregó, qué falta y qué tuvo problema, sin llamar a cada repartidor.
Que cada entrega quede registrada con lo necesario para responderle al cliente si reclama.
Que las entregas fallidas regresen al almacén con su motivo y no se pierdan entre una salida y otra.
Antes de elegir
Sirven para comparar opciones y para ver si el software aguanta un día real de reparto en tu ciudad.
¿Encuentra bien las direcciones de mi ciudad, con colonias y códigos postales de México?
¿Lo pueden usar mis repartidores desde el primer día, sin una capacitación larga?
¿Qué pasa con una entrega que no se pudo hacer: cómo regresa y cómo vuelve a salir?
¿Mis clientes pueden ver cómo va su entrega sin llamarme?
Para quién es
Si tu reparto depende de que el repartidor conozca la zona y de que conteste el teléfono, tienes un problema de última milla.
Preguntas frecuentes
Es el último tramo del envío: del almacén o CEDIS a la puerta del cliente. Es el tramo con más paradas, más direcciones difíciles y más contacto con el cliente final, y por eso suele ser el más caro y el que más reclamos genera.
Es el software que organiza el reparto del día: qué entregas lleva cada unidad, en qué orden, y qué se entregó y qué no. Sirve para saber cómo va el reparto sin llamar a cada repartidor y para que cada entrega quede con su evidencia.
Es el registro de que una entrega se hizo: quién recibió y cuándo. Sirve para responder un reclamo y para cobrar sin discusiones. Sin evidencia, cada reclamo de una entrega que no llegó se resuelve con la palabra del repartidor.
Las causas más comunes son direcciones incompletas o mal escritas, clientes que no están cuando llega la unidad, horarios de recepción que no se respetaron y rutas que dejan las entregas importantes para el final del día.
El ruteo decide el orden de las entregas antes de salir. El software de última milla además sigue el reparto mientras pasa y registra qué se entregó y qué no. El ruteo es una parte de la última milla.
Con un buen software de última milla, sí. Que el cliente pueda ver cómo va su entrega es lo que más llamadas le ahorra a tu equipo.
Routist organiza el reparto del día y te dice qué se entregó, qué no y por qué. Tu equipo deja de llamar a cada repartidor para saber cómo va.
Sigue explorando
Routist organiza las entregas del día y te dice qué se entregó, qué no y por qué, sin que tengas que llamar a cada repartidor.
Agenda una demo